Restauración, recuperación y consolidación


El tema de la protección y valorización del patrimonio cultural, en particular en lo que respecta al patrimonio arquitectónico, ha adquirido una importancia especial en los últimos años. El «bien cultural» se entiende como el legado que nos ha llegado del pasado y que es nuestro deber transmitir al futuro; «testimonio material con valor de civilización».

Los últimos dos siglos (s. XIX y XX), han visto un florecimiento continuo de reflexiones sobre el tema de la restauración y, junto a este monumento teórico, una gran actividad en el campo. No es casual, la palabra «monumento» deriva etimológicamente del término latino «monumentum»: memoria, documento y testimonio del pasado. En definitiva, en el campo de la conservación de monumentos históricos y artísticos, hay dos situaciones contradictorias que deben reconciliarse con equilibrio y sabiduría: por un lado, el máximo respeto por el edificio histórico y su autenticidad; por el otro, la necesidad, a menudo urgente, de restablecer una situación de «seguridad» en el edificio, tanto con respecto a la degradación de los materiales como a la estabilidad de la estructura, con intervenciones que ciertamente modificarían su autenticidad. Es precisamente en este contexto donde trabaja nuestro grupo, líder en el campo de la restauración y la consolidación. La precisión que caracteriza nuestra forma de trabajar, hace que nuestras operaciones sean únicas en su género, haciendo que el legado histórico del monumento se ajuste a la restauración de la seguridad del monumento. Todo esto solo lo pueden hacer profesionales experimentados, apasionados y, sobre todo, culturalmente preparados y actualizados.

Arqueología

La arqueología estudia las civilizaciones y culturas humanas del pasado y sus relaciones con el ambiente circundante, mediante la recopilación, documentación y análisis de las huellas materiales que han dejado (arquitectura, artefactos, restos biológicos y humanos). La arqueología se divide tradicionalmente en disciplinas según el período o la cultura objeto de estudio (por ejemplo, arqueología clásica o arqueología industrial o paleontológica), de acuerdo con las técnicas de estudio particulares (arqueología subacuática o arqueología experimental), según problemáticas específicas (arqueología urbana o arqueología teórica), o en función del tipo de material examinado (numismática o epigrafía).

Técnicas y métodos de investigación

La principal técnica de investigación es la de la excavación estratigráfica, que permite eliminar capas de suelo respetando la secuencia cronológica y documentar los materiales que depositan, colocándolos en una secuencia cronológica precisa.

El estudio arqueológico también puede aprovechar las técnicas actuales de detección y datación o elaborados análisis científicos. El examen del territorio, tanto como investigación preliminar para una excavación, para identificar la presencia de restos arqueológicos, como para adquirir datos estadísticos generales sobre la historia del territorio, así como el estudio arqueológico tradicional de la superficie puede hacer uso de la interpretación de fotografías aéreas y prospección geofísica (en particular, magnetométrica o con georradar).